Con la cantidad de combinaciones posibles que existen de números de tres cifras, hay una coincidencia chocante con el 118.
Resulta que en Francia el 118 es el número de información telefónica, mientras que en Suiza ese mismo 118 es el número de los bomberos.
En principio esto no debería resultar un problema, dado que son países distintos con habitantes distintos y todo eso. Salvo por la ingente cantidad de franceses que se ha ido a trabajar a Suiza, donde los salarios son más altos.
Los bomberos suizos están hartos de explicarle a la gente que no, no saben cuál es el número de la Carnicería Santoz, ni el del Ikea más próximo, que ellos se ocupan de incendios. In-cen-dios. Esas cosas con llamas y fuego.
De modo que han pensado en qué hacer para que se aprendan la diferencia. Dado que al parecer la gente no es capaz de recordar siquiera que está en otro país, unos simples posters y panfletos no tendrán mucho efecto y han optado por un método de memorización muy efectivo en parvulario: Hacer una canción
Voilà (<-- Hay que pinchar ahí)
sábado, 2 de febrero de 2008
lunes, 28 de enero de 2008
Ni sé cómo presentar esto
Como dice Nemi (la chica morena de la que alguna vez he puesto tiras cómicas) “toda esta gente aquí… y nosotros buscando vida alienígena en otros planetas”.
Y esto me viene muy bien para presentar mi Museo Británico de Rarezas.
La chica que llevaba unas alas negras
Y esto me viene muy bien para presentar mi Museo Británico de Rarezas.
La chica que llevaba unas alas negras
El hombre-palmera
La chica del pelo… raro
Las dos amigas con una falda hecha de tul y una chaqueta que parece la tapicería de un sillón. Y las botas.
La daltónica de la que se aprovechan en las tiendas y la peluquería Y esto es lo que me encuentro por la calle.
viernes, 18 de enero de 2008
Agudeza visual
lunes, 14 de enero de 2008
Ya deberían saberlo ¿No?
Adivina adivinanza… ¿Que acaba de sonar en la residencia?
¡¡¡Ssssíííí!!! ¡La alarma de incendios!
¡Yujuu!
Aunque las reacciones que despierta son cada vez menos… intensas.
La primera vez que la oí, cuando sólo llevaba dos días aquí, salté corriendo de la silla y sólo me llevé el móvil y las llaves, preocupada por la posibilidad de que aquella noche nos tuviéramos que ir a dormir a otro sitio.
¿Hoy? Me he levantado con caaaalmaaa, he recogido lo que estaba comiendo, he cogido un abrigo del armario y a punto he estado de pararme a ponerme unas botas altas, pero me ha parecido excesivo.
Algo parecido han hecho los demás compañeros del piso. Vale que el ser humano sea el único que tropieza dos veces con la misma piedra, pero después de sietes falsas alarmas la dichosa piedra está señalizada y viene en las guías turísticas.
Así que lo que voy a contar a continuación sólo se puede atribuir a que los ingleses son muy, muy raros.
Creo que ya he hablado alguna vez de su amor por las moquetas. Lo tienen tooodo enmoquetado. Así pueden andar descalzos por la casa, o en calcetines. No sé por qué nadie puede querer pasar las plantas de sus pies por un nido natural de ácaros, pero lo hacen.
Ahora bien, si estás descalza y suena una alarma de incendios que sabes que hasta ahora el 100% de las veces era una FALSA ALARMA. ¿Qué haces?
Pensad, pensad la respuesta.
…
… ….
Pues no. Te bajas a la calle descalza y luego gritas como una condenada cuando te das cuenta de que el suelo está frío y húmedo porque ha llovido.
Puede que incluso el chico de al lado diga, ¡Cielos! ¡Es verdad!, y mire con preocupación cómo se le mojan los calcetines.
Porque ha bajado con calcetines. Y no esos de algodón, de deporte, que son más gruesos. No. Calcetines para vestir azul marino de caballero. Bien finos.
De las veinte personas que estábamos en el patio al menos DOS chicas estaban descalzas. Más el tío de los calcetines.
De donde se deduce que de cada veinte alumnos, un 40% son Erasmus, un 10% es impermeable (porque no han gritado o no se han dado cuenta de que el suelo estaba mojado) y otro 5% es subnormal profundo.
¡¡¡Ssssíííí!!! ¡La alarma de incendios!
¡Yujuu!
Aunque las reacciones que despierta son cada vez menos… intensas.
La primera vez que la oí, cuando sólo llevaba dos días aquí, salté corriendo de la silla y sólo me llevé el móvil y las llaves, preocupada por la posibilidad de que aquella noche nos tuviéramos que ir a dormir a otro sitio.
¿Hoy? Me he levantado con caaaalmaaa, he recogido lo que estaba comiendo, he cogido un abrigo del armario y a punto he estado de pararme a ponerme unas botas altas, pero me ha parecido excesivo.
Algo parecido han hecho los demás compañeros del piso. Vale que el ser humano sea el único que tropieza dos veces con la misma piedra, pero después de sietes falsas alarmas la dichosa piedra está señalizada y viene en las guías turísticas.
Así que lo que voy a contar a continuación sólo se puede atribuir a que los ingleses son muy, muy raros.
Creo que ya he hablado alguna vez de su amor por las moquetas. Lo tienen tooodo enmoquetado. Así pueden andar descalzos por la casa, o en calcetines. No sé por qué nadie puede querer pasar las plantas de sus pies por un nido natural de ácaros, pero lo hacen.
Ahora bien, si estás descalza y suena una alarma de incendios que sabes que hasta ahora el 100% de las veces era una FALSA ALARMA. ¿Qué haces?
Pensad, pensad la respuesta.
…
… ….
Pues no. Te bajas a la calle descalza y luego gritas como una condenada cuando te das cuenta de que el suelo está frío y húmedo porque ha llovido.
Puede que incluso el chico de al lado diga, ¡Cielos! ¡Es verdad!, y mire con preocupación cómo se le mojan los calcetines.
Porque ha bajado con calcetines. Y no esos de algodón, de deporte, que son más gruesos. No. Calcetines para vestir azul marino de caballero. Bien finos.
De las veinte personas que estábamos en el patio al menos DOS chicas estaban descalzas. Más el tío de los calcetines.
De donde se deduce que de cada veinte alumnos, un 40% son Erasmus, un 10% es impermeable (porque no han gritado o no se han dado cuenta de que el suelo estaba mojado) y otro 5% es subnormal profundo.
jueves, 10 de enero de 2008
He vuelto, citas y otras cosas
Punto primero: Ya he vuelto a Inglaterra.
Fin del primer punto.
Anexo al punto primero: La comida sigue siendo mala.
Punto segundo: Dos citas de un libro, para reflexionar e instruirse
El invierno significaba la llegada del viento perezoso, que no se tomaba la molestia de soplar alrededor de las personas, sino que soplaba a través de ellas.
Y
Sólo en los sueños somos libres. El resto del tiempo dependemos del presupuesto.
Fin del primer punto.
Anexo al punto primero: La comida sigue siendo mala.
Punto segundo: Dos citas de un libro, para reflexionar e instruirse
El invierno significaba la llegada del viento perezoso, que no se tomaba la molestia de soplar alrededor de las personas, sino que soplaba a través de ellas.
Y
Sólo en los sueños somos libres. El resto del tiempo dependemos del presupuesto.
Brujerías
Terry Pratcher
Terry Pratcher
Punto tercero: El hijo de #·$%&+*!!! del viento me ha roto el paraguas.
En medio de un AGUACERO, porque eso no era lluvia, no, era un diluvio pequeñito, el viento me ha doblado todas las varillas del paraguas. Todas. Y eso que cada nervio del paraguas se compone de tres o cuatro alambres encajados entre sí. Y si hay unos seis nervios, tenemos en total diez y ocho varillas. Alguna se debiera haber salvado.
Pues no.
Había tanto viento que en la boca de un callejón se ha formado un remolino en un charco.
Así que los extranjeros somos los únicos pardillos que salimos con paraguas. Los ingleses sólo se ponen chubasquero, sandalias de ir a la piscina, y encogen el cuello.
lunes, 10 de diciembre de 2007
Me voy, me voy, me voy
Mañana, por fin, vuelvo a España.
Y no, no he mirado cuatro veces los billetes para asegurarme de que es el día y la hora correcta. Ni he comprobado otras tantas veces si he puesto el despertador. Esos son infundios y mentiras.
Aunque el 7 de Enero (fecha por confirmar) regresaré a la pérfida Albión. Sniff, sniff…
Entre tanto, probablemente escriba muchísimo menos a partir de ahora. Por eso de que no vas a criticar a los de tu país pudiendo meterte con los ingleses, y además es Navidad y ni yo voy a tener tiempo para escribir ni los demás lo tendréis para leer.
De modo que, a menos que mañana el autobús me deje tirada, esta es la última entrada del año desde Inglaterra. Una ocasión excelente para contaros…
Y no, no he mirado cuatro veces los billetes para asegurarme de que es el día y la hora correcta. Ni he comprobado otras tantas veces si he puesto el despertador. Esos son infundios y mentiras.
Aunque el 7 de Enero (fecha por confirmar) regresaré a la pérfida Albión. Sniff, sniff…
Entre tanto, probablemente escriba muchísimo menos a partir de ahora. Por eso de que no vas a criticar a los de tu país pudiendo meterte con los ingleses, y además es Navidad y ni yo voy a tener tiempo para escribir ni los demás lo tendréis para leer.
De modo que, a menos que mañana el autobús me deje tirada, esta es la última entrada del año desde Inglaterra. Una ocasión excelente para contaros…
Lo que le paso al amigo matemático de mi profesor de cine
Anécdota no apta para menores
Los ingleses no se caracterizan por tener una política muy social. De hecho, si pierdes tu trabajo, sólo tienes derecho a pensión durante tres semanas. Sin embargo son el país que más apoya a las madres solteras.
Una chica soltera y embarazada recibe una casa del gobierno, una pensión para sus gastos, otra para los gastos del niño hasta que cumpla 21 años y además puede pedir una reducción en el precio de la luz, el agua y el gas.
No es sorprendente entonces la inmensa cantidad de chicas de diez y siete años que ya tienen un hijo.
El amigo de mi profesor es un matemático mexicano que da clase en Londres. Un día decidió salir con sus alumnos a tomarse unas cervezas a un bar, demostrando que los matemáticos no sólo piensan en ecuaciones.
Al cabo de un rato fue al baño, como siempre ocurre cuando te tomas una cerveza.
Una alumna se levantó y le siguió.
Cuando el profesor iba a entrar al aseo de hombres, la chica le empujó y le metió en el de mujeres para decirle con estas mismas palabras (solo que en ingles):
“Quiero que me eches un polvo para quedarme embarazada porque me quiero ir de casa. ¿Te importa?”
[Esta es la parte en la que los que oyen la anécdota exclaman ¡Virgen santa!]
Personalmente me encanta el “¿te importa?”, tan educado después de semejante oferta.
Según nuestro profesor, su amigo se quedó tan sorprendido “que ni siquiera se le paró”.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
¡Qué sabrán ellos!
Según el Informe PISA 2006 el nivel de educación en España está a la cola de Europa.
Debemos de ser unos cavernícolas, porque con lo que sueltan por esa boquita mis compañeros ingleses, es para asustarse.
A continuación algunas “perlas” de las clases sobre cine, y la curiosa diferencia de conocimientos entre los estudiantes Erasmus (de diversos paises) y los nativos ingleses.
Para que luego nos quejemos de la enseñanza en España.
Profesora: De modo que, durante la época de Franco, las películas de Hollywood que llegaban a España se doblaban, a menudo cambiando el argumento para que fuese acorde con el régimen.
Alumna inglesa: Pero ¿eso no es ilegal? ¿No le dijeron nada los de Hollywood?
Mi mente perversa no pudo evitar imaginarse a unos representantes de Metro-Goldwyn-Mayer diciendo “Oiga, señor Dictador, una cosa es que no sea usted democrático y otras que nos ande cambiando “Mogambo”.
Profesor Italo-argentino: Esto tiene relación con el concepto de “utopía”. Utopía era un libro ¿de…?
Estudiantes Erasmus: (De Tomas Moro… el tío de “Utopía”,eh… es todo lo que sabemos de él)
Profesor Italo-argentino: (Después de un largo silencio) Sí de Tomás Moro. ¿Quién era Tomás Moro?
Estudiantes ingleses: ¿……..?
Profesor Italo-Argentino: ¡¡¡Vamos!!! ¡¡Ha sido uno de vuestros políticos más importantes!!!
Estudiantes ingleses: ¿……..?
Profesor Italo-argentino: ¡¡Aaaaarg!!!
Profesora: … y formaron “Los Estados Generales del Cine”. Este nombre está relacionado con la Revolución Francesa
Estudiantes Erasmus: murmullo, ¡Evidentemente!
Profesora: Como no sabréis exactamente de qué viene, voy a pasar a explicaros la revolución francesa.
Estudiantes ingleses: (Ninguno la interrumpe para decirla que eso ya se lo saben)
Estudiantes Erasmus cuchicheando: ¿pero La Revolución Francesa no es del Temario de SECUNDARIA que si no te la sabes de pé a pá, no consigues el graduado escolar?.
¡Pues al parecer los ingleses no la han estudiado!
Profesor: Hoy vamos a ver la película muda “El Acorazado Potemkin” (pone la película)
Alumno inglés: ¿Cómo se escribe “acorazado”?
Pienso: ¡Menos mal que no nos han puesto el título original! “Bronenosets Potyomkin”.
…
Alumno inglés a los diez minutos de proyección: Pero ¿Esta película es muda?
(No sé. El profesor ya ha dicho que sí, pero lo mismo estaba mintiendo. Aunque el hecho de que sea en blanco y negro, de 1926, hayas visto durante diez minutos a los actores mover la boca sin que se escuche su voz y estén poniendo carteles aclaratorios, igual debería servirte como pista ¿no?.)
Debemos de ser unos cavernícolas, porque con lo que sueltan por esa boquita mis compañeros ingleses, es para asustarse.
A continuación algunas “perlas” de las clases sobre cine, y la curiosa diferencia de conocimientos entre los estudiantes Erasmus (de diversos paises) y los nativos ingleses.
Para que luego nos quejemos de la enseñanza en España.
oOo
Profesora: De modo que, durante la época de Franco, las películas de Hollywood que llegaban a España se doblaban, a menudo cambiando el argumento para que fuese acorde con el régimen.
Alumna inglesa: Pero ¿eso no es ilegal? ¿No le dijeron nada los de Hollywood?
Mi mente perversa no pudo evitar imaginarse a unos representantes de Metro-Goldwyn-Mayer diciendo “Oiga, señor Dictador, una cosa es que no sea usted democrático y otras que nos ande cambiando “Mogambo”.
oOo
Profesor Italo-argentino: Esto tiene relación con el concepto de “utopía”. Utopía era un libro ¿de…?
Estudiantes Erasmus: (De Tomas Moro… el tío de “Utopía”,eh… es todo lo que sabemos de él)
Profesor Italo-argentino: (Después de un largo silencio) Sí de Tomás Moro. ¿Quién era Tomás Moro?
Estudiantes ingleses: ¿……..?
Profesor Italo-Argentino: ¡¡¡Vamos!!! ¡¡Ha sido uno de vuestros políticos más importantes!!!
Estudiantes ingleses: ¿……..?
Profesor Italo-argentino: ¡¡Aaaaarg!!!
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Profesora: … y formaron “Los Estados Generales del Cine”. Este nombre está relacionado con la Revolución Francesa
Estudiantes Erasmus: murmullo, ¡Evidentemente!
Profesora: Como no sabréis exactamente de qué viene, voy a pasar a explicaros la revolución francesa.
Estudiantes ingleses: (Ninguno la interrumpe para decirla que eso ya se lo saben)
Estudiantes Erasmus cuchicheando: ¿pero La Revolución Francesa no es del Temario de SECUNDARIA que si no te la sabes de pé a pá, no consigues el graduado escolar?.
¡Pues al parecer los ingleses no la han estudiado!
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Tras ver una película rusa en la que aparece brevemente la familia del Zar Nicolas II
Alumno Inglés: Y esa tal Anastasia que sale en la película ¿De verdad era familia del Zar?
Nooooo… Llevamos noventa minutos viendo una película-documental histórico pero el director se inventó los nombres de la familia real.
¡Vamos! Que no sepan quiera era el príncipe Alexis, vale, porque nadie se acuerda de él. Pero no conocer a la princesa Anastasia, con todo lo que se ha escrito de ella y lo que se ha especulado sobre si sobrevivió o no a la matanza… ¡Si hasta la hicieron una película de dibujos animados!
oOo
Profesor: Hoy vamos a ver la película muda “El Acorazado Potemkin” (pone la película)
Alumno inglés: ¿Cómo se escribe “acorazado”?
Pienso: ¡Menos mal que no nos han puesto el título original! “Bronenosets Potyomkin”.
…
Alumno inglés a los diez minutos de proyección: Pero ¿Esta película es muda?
(No sé. El profesor ya ha dicho que sí, pero lo mismo estaba mintiendo. Aunque el hecho de que sea en blanco y negro, de 1926, hayas visto durante diez minutos a los actores mover la boca sin que se escuche su voz y estén poniendo carteles aclaratorios, igual debería servirte como pista ¿no?.)
En ocasiones me siento muy, muy sola en clase.
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