lunes, 28 de abril de 2008

Con la de redacciones que tengo que escribir

Y yo perdiendo el tiempo dibujando.
En fin. Supongo que las películas de Abbas Kiarostami no son tan divertidas como la serie House M.D. (Cuatro Y Fox)

En cualquier caso: ecce imago
(Haced click sobre la imagen, que se agranda)

miércoles, 23 de abril de 2008

La casa que se movió

En 1963 en la ciudad de Exeter iban a construir un complicado desvío de carreteras para aliviar el tráfico. El problema era que en el lugar designado para hacer el cruce había una casa medieval.
“¡No hay problema!” debió de decir el concejal de urbanismo. “Movemos la casa”

Y efectivamente, movieron la casa cien metros de su lugar de origen. Actualmente tiene un bonito cartel indicando ese hecho.


La casa que se movió


Sin embargo, un estudio más detallado del edificio nos revela dos cosas:

Uno



Que está torcida.


Dos

Que como los egipcios, aztecas e incas se pasaban todo el día en paños menores, los púdicos y decorosos ingleses desdeñaron la sabiduría de estos pueblos...

Y montaron la casa al revés.


¿Tan difícil es caer en que el lado más grande va abajo y el pequeño arriba?

martes, 8 de abril de 2008

Vaya moticia

¡Malditos teclados!
¡Qué manía con poner la “m” y la “n” juntas! ¡Y la “b” y la “v”!

(Esto estaba hoy en "El País" edición digital a eso de las diez de la mañana)

miércoles, 2 de abril de 2008

The British Museum


Durante mi estancia en Londres visité el Museo Británico de la Rapiña y el Saqueo.

El viaje vale la pena y la colección es asombrosa. Además la entrada es gratuita.

Como en muchos otros museos, había disponibles para el visitante guías-audio. Estas guías son unos aparatos electrónicos similares a un reproductor de música que permiten al visitante oír las explicaciones a su ritmo, o sólo de las piezas que le interesen.

Sin embargo, este servicio no siempre es gratuito, ya que es posible que algún gracioso no devuelva la guía a la salida. La gente, con tal de molestar, roba cualquier trasto.

De modo que los museos se esfuerzan para que no disminuya el número de sus audio-guías. Pero esto me parece un pelín exagerado:

Guía Audio

Se ruega dejar carné de identidad, pasaporte, licencia de conductor, tarjeta de crédito/banco, o cédula de vecindad


Ya, ya. Ya supongo que se refiere a que dejes alguna de esas cosas. Pero tal y como está redactado, parece que te piden todas.

Y de todos modos ¿Cédula de vecindad y Carné de identidad no es lo mismo?

Eso sí, las explicaciones deben de ser apasionantes. Maravillosas.

Mirad, mirad si no a estas turistas.

¡Están exhaustas de tanto aprender!

sábado, 29 de marzo de 2008

Volví

He pasado mucho tiempo sin actualizar, pero es que he estado en Londres, y luego volví a casa y… se hace pereza.

Pero tengo cosas para contar:

Un cartel en la puerta de una tienda de material artístico (pinceles, papel, tinta… esas cosas) en el barrio londinense del Soho


Traducción:

Sólo se admite un menor* no acompañado en la tienda

¡Pediremos a los grupos que se marchen!

* Menor: Todo aquel que no ha cumplido 18 años


Hay que ver cómo hay que andar. Y es que la gente debe (debemos) de ser muy, muy pesada.

En el mercadillo de antigüedades de Portobello (Notting Hill, Londres), algunos puestos están cerca de una sala o almacén cerrado al que sólo se accede introduciendo un código.



Empezaron poniendo PRIVADO en la puerta, con lo cual ya debería quedar claro el mensaje.


Pero ahora han añadido:

“Por favor, no moleste a los encargados de los puestos preguntándoles por el código”

¡Qué descaro debe tener la gente! Y qué curiosidad

sábado, 15 de marzo de 2008

Robin Hood, Guillermo Tell...

Y ahora, Tom Mabe.

Chan, chan, chan

Oíd, oíd, la historia de Tom Mabe. Un americano de Kentucky, casado y con dos hijos, que se ha convertido en un héroe al alzarse contra la injusticia y la tiranía.

Este hombre era un simple trabajador autónomo que cada día debía enfrentarse a las feroces hordas de bandi- de vendedores telefónicos.

[Inserte música tétrica de órgano aquí. Y algún trueno]


Hasta que decidió que ya era suficiente. Se compró una grabadora, la puso junto al teléfono y comenzó Su Venganza.

Y ya ha editado tres discos con las grabaciones de las llamadas que recibe. Parece mentira que le sigan llamando a casa.

A continuación, mi traducción de “Cómo Librarse de los del Telemarketing”

-^-^-^-

TM: ¿Hola?
Vendedor: Sí ¿Podría hablar con Tom Mabe?

TM: ¿Quién es?
Mike: Soy Mike ------ y usted ha sido seleccionado para recibir un sistema de satélite digital completamente gratis. Con esto usted podrá –

TM: Déjeme preguntarle algo. ¿Conocía a Tom Mabe? ¿Eran amigos?
Mike: No, no lo somos. Sólo llamo para ofrecerle –

TM: Espere, espere un momento. [Alejándose del teléfono](¡Eh! chicos, tirad unas buenas fotos del cadaver. Y empolvad toda la casa para sacar huellas) Mike, ¿Sigue ahí?
Mike: Sí

TM: Vale. Déjeme resumirle esto: Ha llamado a la escena de un crimen. El Sr. Mabe ya no está con nosotros. Soy el Oficial Clarke; dirijo la investigación del homicidio. Quiero hacerle unas cuantas preguntas. En primer lugar, ¿Qué asuntos tenía usted con Tom Mabe?
Mike: No… no tenía ningún asunto. Siento haberle molestad-
TM: No. Espere. Tengo que pedirle que se mantenga al teléfono. Ya hemos rastreado la llamada y puede que necesitemos llamarle para posteriores interrogatorios.
Mike: No lo entiende. Yo sólo llamaba…
TM: No, es usted el que no entiende. A menos que quiera que se le acuse de obstrucción a la justicia, no mueva su culo del teléfono, Mike.

Mike: ¿Qué le parece si habla con mi supervisor?

TM: Nos pondremos con el supervisor en un momento. Por ahora, dígame dónde está.
Mike: En el trabajo
TM: ¿El trabajo?
Mike: Sí

TM: ¿Te estás haciendo el listo?
Mike: No, señor
TM: Vamos a ver si me explico, Mike. Digamos que quiero enviarte una carta. ¿Qué tendría que escribir en el sobre para que te llegue la carta? Hablando geográficamente ¿Dónde está “el trabajo”?
Mike: 40, West --- Littleton, Colorado
TM: Bien. Espere
Mike: Sí, señor

TM: Espere un momento. [Alejándose del teléfono](Llamad al Departamento de Policía de Littleton, división de homicidios. Pasadles esta información. Decidles que le estamos buscando por un caso de asesinato con arma de fuego con agravante de robo) Entonces, ¿De qué conocía al Sr Mabe?
Mike: Un segundo. ¿Está llamando a la policía de Littleton? ¡Estoy a cientos de kilómetros! Ni siquiera conocía al tipo. Estoy en Colorado.
TM: Oh, no se asuste por eso. Es una mera formalidad. ¿Alguna vez ha estado en su lugar de residencia?
Mike: ¡No!
TM: Y dígame, ¿Dónde estaba usted anoche entre las 8:00 y las 10:00?
Mike: No me encuentro cómodo con todo esto
TM: ¿Ha hablado alguna vez con el Sr. Mabe, Mike?
Mike: ¡No, no he hablado nunca con él! No le conocía. Es lo que he intentado decirle

TM: Muy bien. Tranquilo. Cálmese. Tengo una pregunta más para usted. Estoy seguro de que ya sabrá que el Sr. Mabe era maricón perdido. No sé cómo formular esto. No quiero avergonzarle ni nada, pero ¿Era usted su amante?
Mike: ¿Qué? ¡No! ¿Qué mierda de pregunta es esa?
TM: No, mire, si a usted le va eso, no pasa nada. Sé que todavía hay muchos gays en el armario. No es que yo no lo haya pensado alguna vez ¿sabe? Te vas a Las Vegas, o un sitio así, pides un par de copas, un mexicanito lindo…
Mike: Esto es ridículo
TM: ¿Hola?

-^-^-^-

Actualmente Tom Mabe se dedica a los correos basura y los servicios de asistencia al cliente.

Una vez hubo una convención de tele-vendedores en Washington y Tom averiguó en qué hotel se alojaban. Reservó una habitación, descubrió en qué piso y qué habitaciones estaban los vendedores y a las tres de la madrugada les llamó para venderles algo.

El “New York Times” le considera un héroe después de esta gesta.

viernes, 14 de marzo de 2008

Ya estaba tardando…

Llevábamos un mes muy tranquilo.

Mañana ¿Hoy?, es el último día de clase antes de las vacaciones de Pascua. Mañana viernes. U hoy. Es un lío esto de escribir a media noche.

Mucha gente, especialmente los italianos, volverán a sus casas el viernes por la noche. Se ve que no pueden esperar para comerse una pizza decente. De modo que esta noche, la del jueves al viernes, es, en cierto modo, la última noche que pasamos todos juntos en la residencia.

¿Habrá que celebrarlo, no?

Y... ¿Qué mejor que una festiva alarma de incendios para animar las cosas?



Lo mejor, más surrealista y delirante ha sido ver cómo iban saliendo los estudiantes.

Con sus calcetines, sus chancletas, los vasos de vodca bien agarrados, cartones de zumo de naranja para seguir haciendo combinados mientras esperábamos, botellas de ron, un bebé en su moisés…

Un momento ¿Qué?

Sí, señores. Entre todo el alcohol y los ingleses festejando, había una chica de veinte años con un bebé.

En una silla como esta


Ingleses borrachos. Bebé. Alarma de incendios... Todo junto, parece una película de Buñuel.

Me voy a la cama. Buenas noches.