martes, 29 de julio de 2008
¡Ah, la mer!
Pues quedaría el vodka Smirnoff que es muy puro.
¡Y que habiendo anuncios tan bonitos como este, los de detergentes sigan siendo tan casposos!
viernes, 25 de julio de 2008
Insultos
La primera, es la del insulto de toda la vida. Cosas como “idiota”, “imbécil”, etc. Son los insultos de “La Escuela de la calle”. Yo recurro poco a ellos porque de tanto usarse han perdido su fuerza y en cambio resultan muy groseros. Vamos, que insultar insultas poco, pero quedas como un maleducado.
La segunda rama, en la que me incluyo es “La Escuela del capitán Haddock”. Se basa no tanto en decir algo ofensivo, como en que suene a que es ofensivo. Por ejemplo: “Políglota”.
También están: mequetrefe, mamarracho, galápago, mejillón relleno, coloquinto, lorito y tecnócrata.
Esta escuela tiene la ventaja de que te desahogas sin perder los buenos modales; y además desconciertas muchísimo al insultado, que normalmente no sabe si “anacoluto” es algo bueno o malo.
La tercera y última es la “Ilustre Escuela de Cruce de Palabras”, reservada para unos pocos genios. En ella han desconstruído el insulto. Dejan atrás los toscos “gilipollas” y no se contentan con el desahogo de un buen “¡Doríforo! o ¡Antropopiteco!”. Llegan al núcleo más puro del insulto: Herir cruel y sanguinariamente, pero eso sí, hablando como caballeros.
Veamos unos ejemplos, que son graciosos:
Intercambio entre Winston Churchill y Lady Astor:
Ella: Señor, si fueseis mi marido, os daría veneno
Él: Señora, si fueseis mi mujer, me lo bebería
Un miembro del Parlamento a Benjamín Disraeli:
- Señor, vos moriréis en la horca o de alguna enfermedad vergonzosa
- Eso depende, Señor, de si acepto a vuestra política o a vuestra amante.
- Nunca he matado a nadie, pero he leído con placer muchas esquelas.- Clarence Darrow
- No fui al funeral, pero mandé una bonita carta diciendo que lo aprobaba- Mark Twain.
George Bernard Shaw a Winston Churchill:
Le adjunto en el sobre dos entradas para el estreno de mi nueva obra. Traiga a un amigo… si tiene uno.
Respuesta de Churchill a Shaw.
Me resulta imposible acudir la primera noche. Iré a la segunda representación… si la hay
Usted no tiene nada malo que una reencarnación no cure.- Jack E. Leonard
Él ama a la naturaleza, a pesar de lo que ella le ha hecho.- Forrest Tucker
Usa las estadísticas como un borracho a una farola… Para apoyarse más que para iluminar.- Andrew Lang
Un hombre atacó a Alejandro Dumas (padre) por ser de raza negra. Dumas contestó:
Pues sí, señor. Mi padre era un mulato. Mi abuelo un negro y mi bisabuelo un mono. Ya véis, mi familia empieza donde la suya termina.
La mala baba que tienen algunos.
sábado, 5 de julio de 2008
No tengo vergüenza
¡Vamos! ¡Un mes entero sin actualizar!
Sólo tengo que decir en mi defensa que tuve exámenes (Y los aprobé. Bieeeeeeen) y se me acabó la beca Erasmus, así que tuve que volverme a España. Recogiendo antes todos los trastos que había acumulado en un año.
Por cierto ¿Sabíais que…
- Desde Septiembre de 2007 a ahora, he cogido ocho aviones, quince trenes y siete autobuses
- Puedo citar de memoria los horarios de trenes de Bath a Oxford (con intercambio en Didcot) y los de Bristol a Exeter.
- Las guías de ferrocarriles inglesas ya no son lo que eran. En lugar de ir por orden alfabético, están por regiones. (Norte, Suroeste, Sureste, etc)
- Los ingleses creen firmemente que su cocina no tiene nada de malo y se quedan muy decepcionados si no pruebas sus desayunos de salchichas, huevos fritos y bacon
- La medida estándar para un café con leche es de una pinta (casi medio litro). Para que os hagáis una idea, en esas tazas me cabe el puño y medio antebrazo
- Los cafés solos también los sirven por pintas
- Si lo pides pequeño te dan una taza de desayuno.
- Puedo usar metros y pies indistintamente
- He estado en Stonehenge. Y dado que no hay ni trenes ni autobuses para ir allí, es toda una proeza.
- No tengo claro por dónde conducen los coches en España.
- Si quiero cruzar, tengo que esperar a que pase un coche para ver en qué sentido va.
Y ese el resumen de mi experiencia. En cuanto ordene todas las fotos que he hecho, habrá más entradas de las graciosas.
sábado, 7 de junio de 2008
¿Ingenioso? ¿O guarro?

Digo todo esto para que quede claro por qué tenía yo tanto interés en acicalarme cuando cuente lo siguiente:
Resulta que en los aseos de señoras de la estación de autobuses no hay más que un espejo minúsculo que está alejadísimo de los lavabos. Aparte de comentar que así no hay manera de adecentarse, lo interesante es que como yo estaba a la caza de un espejo, sometí a tooooodas las paredes a un examen minucioso. Y encontré esto:
Los carteles dicen: ¡Pega aquí tu chicle! (nosotros cuidaremos de él)
¿Ein?
Vale, lo de pisar un chicle del suelo es un asco y a todos nos molesta. Pero no sé si dejarlos en las paredes es una gran solución.
lunes, 2 de junio de 2008
Como una locomotora
Digo esto porque mientras paseaba, pasé delante de un pub que tenía en la puerta el siguiente cartel:
Se traduce como: Por favor, por respeto a nuestros vecinos, fumen en silencio.
Y ahí es cuando digo yo, o aspiran el humo que parecen un dragón, o cuando lo expulsan deben de poder empujar dos toneladas de hierro. ¿Cuánto ruido puedes hacer fumando? ¿Qué clase de pulmones tiene esta gente?
Nota: He deducido que el mensaje se refiere a que si salen a fumar, que lo hagan calladitos para no molestar a los vecinos con sus voces. Pero de todos modos, menudo oído tiene la gente en ese vecindario.
lunes, 26 de mayo de 2008
La Casa por el Tejado
Pues he hecho otro. Nada como lluvia, viento, frío y un examen a la vista para alimentar la creatividad.
viernes, 23 de mayo de 2008
¿Despistada?
Aun así, me llamó la atención que había una cuantas calles cortadas. Y se veía mucha policía. Y una larguísima hilera de coches que salían del centro de la ciudad. Y ¿he dicho que había montones de policías por la calle?
Como las costumbres y festejos de los ingleses son inescrutables, pensé que estaban preparando las calles para alguna maratón benéfica, una cabalgata o algo por el estilo.
Esta mañana, he recibido un email de la universidad recomendándonos que esta noche nos quedáramos en casa viendo una peli, en lugar de ir al centro a la zona de bares. ¿Por qué?
Porque ayer pusieron una bomba en unas galerías comerciales. Y lo que yo vi, fue la evacuación más ordenada y tranquila de la historia. De manual. Sin gritos ni empujones, cada uno guardando su lugar en la fila y actuando con celeridad, diligencia, y absoluta flema británica.
¡No se inmutan por nada! ¡Qué manera de mantener las formas!
(He de aclarar que lo de la bomba se quedó en un susto y sólo hubo un herido: el que puso la bomba, que se quedó a mirar. Al parecer se trataba de un pobre chico con problemas mentales al que un grupo de islamistas fanáticos había parasitado y lavado el cerebro. Podría escribir más sobre esto, pero ni es gracioso ni se lo merecen)